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Carnuz, sanseló, incordio

Como en cualquier otra lengua, en Aragonés tenemos también una lista más o menos larga de insultos que, según la zona, reciben el nombre de "faltadas", "betuperios", "palabrazas", o "piconazos". (1)

Según Pascual Miguel, autor de "Insultar en Aragón", (2) "el insulto aragonés más fuerte que ha existido siempre, sin mentar a la madre de nadie, es carnuz".

Esta palabra, que también recoge el DRAE, significa carroña, despojo, carne corrompida... y se emplea en su forma coloquial como despectiva refiriéndose a una persona indeseable y de poco valor. (3)

El hecho de que se refiera a un animal muerto en descomposición me recuerda cuando de pequeños íbamos a pasar el rato a la ermita de Torrellas y veíamos a lo lejos a los buitres sobrevolando en círculos Matarrocines, un muladar donde depositaban los cadáveres de  animales de ganadería para que esas aves carroñeras se alimentaran.

Utilizada muchas veces por la abuela y por nuestras madres, era sin embargo la tía Concha quien le daba a la palabra "carnuz" un plus de intensidad despectiva que nadie era capaz de igualar. Aquella "r" que alargaba de forma inimitable resuena todavía en mis oídos al igual que los besos que me daba en el mismo lugar y que me dejaban ensordecido por unos instantes. Nadie me ha vuelto a besar así.

Otra palabra despectiva que utilizaban, menos fuerte que la anterior, era "sanseló". En otros lugares de Aragón parece que es utilizada como una palabra llana. En este caso he preferido poner la tilde en la "o" final porque así la dicen en Torrellas y comarca, incluso en Tudela, y es como la hemos escuchado desde siempre.

Hay que ver la de cosas, ninguna buena claro está, que puede significar esta expresión: soso, bobo, alelado, pasmarote, corto de ideas, pasmado, sin gracia. (4) Vamos, que un o una sanseló es alguien con poca sustancia. (5)

Para terminar con las "faltadas", no puedo dejar de nombrar una de las más pronunciadas por la abuela y nuestras madres. De las vistas en esta ocasión es quizás la menos insultante. Se trata de "incordio", que igual valía para un roto que para un descosido.

Merece la pena saber que esta expresión proviene del latín "antecordium", termino formado por ante- y cordis (corazón), y que alude a un tumor que se forma en el pecho del caballo. El DRAE menciona que los incordios son tumores blandos que afectan principalmente en la ingle, el cuello y la axila produciendo, como es lógico, bastante molestia y dolor.

De ahí que en el lenguaje coloquial incordio se utiliza para nombrar "aquello o aquel que resulta inoportuno, fastidioso o agotador". (6) Creo que en la mente de todos tendremos a alguna persona que importuna o molesta demasiado, es decir, un incordio.

Y como yo no quiero serlo, aquí termina esta entrada.


Notas:
(1)(4) Mal de lenguas 
(2) El Periódico de Aragón
(3) Diccionario D'Aragonés 
(5) José Luis Moreno Lapeña. Palabras en el decir, de Tarazona y el Moncayo.
(6) Definicion.de
Imagen de Free-Photos en Pixabay