«No hay camino tan llano que no tenga algún tropezón o barranco; en otras casas cuecen habas, y en la mía, a calderadas», dice Sancho Panza en la segunda parte de El Quijote.
Durante mucho tiempo las habas y otras legumbres fueron consideradas un alimento de baja calidad, propio de personas humildes e incluso de animales. Eran por ello baratas y fáciles de conseguir en cualquier lugar.
De aquí la frase proverbial que nos ocupa hoy con la que Sancho parece expresar la idea de que si alguien tiene problemas, disgustos, dificultades y defectos -es decir, que cuece habas- éstos se sufren y se dan en todas partes y circunstancias de una forma parecida. (1) Aunque él añade que en su casa -o sea, en su ámbito- las habas se cuecen " a calderadas" con lo que señala que los problemas que padece son aún mayores. (2)
Aún hoy la utilizamos con ese mismo sentido de imperfección: cualquier persona puede sufrir las mismas dificultades o problemas; no somos los únicos. (3)
La aparición del dicho «en todas partes cuecen habas» parece tener estrecha relación con el odio antisemita que provocaron los Reyes Católicos con la expulsión de los judíos en 1492.
"Siendo «cocer» y «habas» sinónimos respectivos de «tostar» y «judías» y estando por entonces a la orden del día la quema —o tueste metafórico— en la hoguera de marranos —judíos conversos que seguían practicando su religión en secreto—, en su origen el dicho no tiene más remedio que hacer referencia a la dificultad de encontrar una familia española integrada solo por cristianos viejos; esto es, que carezca de ascendencia semítica. En definitiva, que 'todos tenemos algo que ocultar'". (4)
La expulsión de los judíos marcó el comienzo de una verdadera obsesión en la sociedad española: la oposición "cristiano viejo/cristiano nuevo", ya que se era muy consciente de la abundancia de cristianos nuevos que vivían su criptojudaísmo en el interior de sus casas mientras que públicamente se declaraban cristianos por temor a a ser delatados a la Inquisición.
Con el dicho "en todas partes cuecen habas" se manifiesta la profusión de falsos conversos, tantos que están por todas partes, donde menos te lo esperas. (5)
Hay también numerosos indicios de que Cervantes procedía de familia de judíos conversos. Su padre era barbero-cirujano, profesión ejercida casi en exclusiva por judíos y conversos. Entre estos últimos era muy común su apellidos materno, Saavedra. Durante su vida fue marginado y discriminado a diferencia de otros con los mismos o menores méritos que él.
Su personaje, Don Quijote, es víctima de insultos, desprecios, tormentos y palizas. Es ridiculizado y sus libros son quemados, experiencias por las cuales también pasaron los judíos y los conversos.
El nombre del protagonista "Don Quijote de la Mancha" es un juego de palabras que alude al hecho de que en esa época se consideraba que era una "mancha" en el linaje de alguien ser "cristiano nuevo". (6) Dicha mancha también alude a la acusación falsa que se hace a los judíos de haber matado a Jesucristo, acusación que ha persistido durante siglos y que ha llegado hasta hoy. (7)
En opinión de los estudiosos de la obra cervantina, el Quijote estaría plagado de muchas otras pistas y señales que aluden a tradiciones y saberes judíos.
Existe asimismo un encendido debate sobre la presunta falsificación de la partida de nacimiento de Cervantes para que no constara su origen judío, algo que desmerecería la fama mundial del más ilustre escritor español.
También la autoría de la obra de Shakespeare, el mejor dramaturgo anglosajón, es un tema que suscita mucha controversia siendo muchos los que sostienen que tan solo fue un actor afamado que se apropió de la obra de otro.(8)
En fin, que como vulgarmente se dice, en todas partes cuecen habas...
Notas:
(1) Buitrago, A. Diccionario de dichos y frases hechas.
(3) Blog de Español.
(4) Amando de Miguel en Libertad Digital.
(5) Sfarad.
(6) Esefarad.
(7) Efemérides.
(8) Gabriel Rosselló.
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